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Instituciones productoras de los documentos
Entidad colectiva

Ayuntamiento de Lora del Rio

  • Entidad colectiva
  • 1813/

El origen del concejo de la villa de Lora del Río se remonta a mediados del s. XIII, a raiz de la conquista de la zona por Fernando III de Castilla, quien en 1259 la concede a la orden militar del Hospital (de San Juan de Jerusalén, o de Malta). En el siglo XVII, coincidiendo con un "un periodo de máximo esplendor" de la villa, el concejo de Lora construye el actual edificio del ayuntamiento y otros edificios públicos singulares.

A raiz de la desamortización de los bienes de la nobleza, y con ella de las ordenes militares, que se produce en el siglo XIX, el concejo dará paso a un Ayuntamiento constitucional que goza de su plena entidad jurídica y su jurisdicción propia. Durante esta centuria se van a producir importantes cambios en la villa, surgiendo en sus rasgos básicos la ciudad moderna que hoy se conoce.

Ya en el siglo XX se produce una importante renovación económica a raíz de la implantación del regadío, origen de una singular inmigración, que da lugar a un crecimiento demográfico y económico importante especialmente a partir de los procesos de colonización de los años sesenta, cuando se constituyen los poblados de Setefilla y El Priorato.

Ayuntamiento de Los Corrales

  • ES.41266.AUT000001
  • Entidad colectiva
  • 1802

En su término municipal se han encontrado importantes restos, localizados sobre todo en dos puntos: uno en el lugar denominado La huerta de la Fuente del Esparto y el otro de mayor importancia en el lugar llamado Cortijo de Repla. En este último se han encontrado, justo al lado de una gruta de la que brota un manantial de agua, restos de una fortificación romana, y en todos sus alrededores han aparecido numerosos trozos de vasijas y varias monedas de plata llamadas denarios, moneda con la que eran pagados los legionarios romanos. Durante la dominación árabe, la zona quedó totalmente despoblada en gran parte debido a que por este lugar estaba la frontera entre los dominios árabes y cristianos, por lo que la zona era considerada de riesgo y de muchos conflictos, siendo este el motivo por el cual no se han encontrado apenas restos arqueológicos de esta época, solo unos pocos en la anteriormente citada Fuente del Esparto y otros en el lugar llamado Las Alcaidías, donde se cuenta que un campesino encontró un tesorillo de monedas de plata, las cuales por ignorancia de su valor cambió en Osuna por una pulsera.Tras la reconquista y expulsión de los musulmanes, la zona donde hoy en día se encuentra ubicado el pueblo de Los Corrales y su término municipal estuvieron sujeto a continuos controles por parte del Cabildo de Osuna, no permitiendo el pastoreo ni el asentamiento en la zona.A medida que aumentaba la población se hizo necesario el reparto de nuevas tierras. Sobre 1540 se repartieron tierras del vecino pueblo de Martín de la Jara y puede que parte de monte del actual término de Los Corrales.Aunque la hipótesis más usada sobre el origen de Los Corrales es que en la zona se establecieran ganaderos de los Duques de Osuna, que en el lugar se encontraban los corrales de los ganados del Duque o incluso que por aquí se celebraban ferias de ganado, ninguna de estas teorías parecen muy probables, pues en esas fechas la mayor parte de los terrenos de esta zona eran baldíos, o sea, tierras que pertenecían a la Corona y no a los Duques.Sería sobre 1570 cuando se permitió el asentamiento de los primeros pobladores. Este se realizó sobre el margen derecho del arroyo de la Fuente Mala, ya que era el terreno más apropiado de las 278 fanegas de tierra que se repartieron en la zona. La mayor parte de las tierras se encontraban en la margen izquierda de dicho arroyo, siendo la mayoría de estos terrenos no muy apropiados para la agricultura, por lo que fueron usados para el pastoreo.Las primeras casas se construyeron mirando hacia el arroyo y en su parte delantera se edificaron corrales para el ganado por lo que casi con toda seguridad lo primero que veían las personas que llegaban al lugar eran estos corrales y de ahí que se le denominase en un principio con el nombre de La Puebla de Los Corrales, a finales del siglo XVIII se constituyó en Ayuntamiento y en 1802 le fue concedido el tí­tulo de villa por el rey Carlos IV.

Ayuntamiento de Los Molares

  • ES.41267.AUT0049
  • Entidad colectiva
  • 1873

Su origen se remonta a la Edad Media, cuando Fernando IV regaló a Lope Chico una dehesa de nombre 'El Molar' , por su ayuda contra los moros. Más tarde pasó a manos de Don Lope Gutiérrez de Toledo, que mandó construir en 1.336 un castillo, alrededor del cual se formó la villa de Los Molares.En 1.430 el Castillo pasó a manos de 'los Ribera', pasando a ser una fortaleza importante contra los moros.Hasta 1.847 perteneció a los Duques de Alcalá y al suprimirse los señoríos pasó a depender de Utrera hasta 1.919, fecha en que alcanzó su autonomía.

Ayuntamiento de Marinaleda

  • ES.41272.AUT0050
  • Entidad colectiva

Sobre el origen de su denominación hay discrepancia. Unos piensan que puede estar relacionado con el latín 'maiorinus', otros la relacionan con 'Marina', y otros con los Benimerines musulmanes. Existen restos de hábitats calcolíticos, encontrándose diversos asentamientos en cuevas artificiales. Parece ser que por su término discurría una importante calzada romana, y se han encontrado restos de esta época.

Ayuntamiento de Martín de la Jara

  • ES.41273.AUT00001
  • Entidad colectiva
  • 1813

Son varias las teorías y publicaciones que han venido a explicar el origen de Martín de la Jara y del vecino municipio de Corrales. Para unos, se debe al establecimiento en el lugar de una antigua explotación ganadera trashumante del señor de la comarca, el Duque de Osuna. Otros opinan que la creación de ambos pueblos se debe a la existencia de los establos donde el mencionado duque guardaba su ganado.

Algunas versiones populares apuntaban a que antiguamente el Duque de Osuna organizaba ferias de ganado en esta zona, lo que dio origen al pueblo, o que en un principio en Martín de la Jara vivían los ganaderos del Duque de Osuna y sus ganados estaban en Los Corrales. Sobre Martín de la Jara, en concreto, se comenta también que un herrero o, tal vez un capitán llamado Martín se estableció en los inicios de la aldea tras la conquista de Granada, y que, debido a la abundancia de jaras, tomó este nombre.

El problema es que ninguna de esas teorías está demostrada ni documentada. Lo que está demostrado es que este territorio siendo musulmán, fue conquistado por el rey castellano Fernando III el Santo (1240), pasando a formar parte de una zona fronteriza sujeta a constantes avances y retrocesos, lo cual no favorecía la repoblación por lo que la zona estaba controlada por una Orden Militar, manteniéndose esa situación hasta las tomas de Antequera (1410) y de Ronda (1480). Es a partir de entonces cuando la franja fronteriza es entregada a los nobles en pago a sus servicios, quedando Martín de la Jara incluida en el término de Osuna, que se dividió en tres partes a raíz de la toma de Granada (1492): una para el Conde de Ureña, otra para el Consejo de Osuna y una tercera para la Corona. Don Juan Téllez Girón, segundo Conde de Ureña consolida el señorío a partir de 1520 aproximadamente y, poco a poco va acaparando las mejores tierras.

El quinto Conde se convierte en el primer Duque de Osuna en tiempos de Felipe II (1562) y, al finalizar el siglo XVI, la casa Ducal poseía el 22% del total de las tierras del término. En 1539 se acuerda en el consejo de Osuna un reparto de tierras baldías y relengas para su repoblación por ciertas familias, a las que se les cobraba una renta de las que 2/3 partes iban a parar a la Casa Ducal. Durante siglos, estos terrenos se dedicaron a la agricultura y a la ganadería, provocándose gran cantidad de pleitos entre agricultores y ganaderos por la delimitación de los caminos, veredas, ejidos, realengos y baldíos que se extendían en los términos tanto de Martín de la Jara como de los Corrales. A principios del s. XIX, con la abolición de los señoríos jurisdiccionales, se instauró en Martín de la Jara su primer ayuntamiento Constitucional.

Ayuntamiento de Montellano

  • ES.41274.AUT0052
  • Entidad colectiva
  • 1788

Será tras la conquista de estos territorios por los cristianos cuando comiencen a levantarse 'chozas de pastores de la sierra' , que dan lugar al origen de la población actual. Perteneció al ducado de Osuna hasta 1788 , en que consigue la categoría de Villa del rey Carlos III. Durante la Guerra de la Independencia , esta villa fue incendiada dos veces por las tropas francesas como represalia por la hostilidad de los vecinos.Este suceso es el tema central del escudo del municipio.

Ayuntamiento de Palomares del Río

  • ES.41278.AUT0054
  • Entidad colectiva
  • 1923

El actual núcleo poblacional nació en tiempos de la dominación musulmana. En este periodo, surgieron numerosas alquerías en la zona, llamada por los árabes “Al-Rauz”, que significa “el jardín”. Tras la reconquista comenzó el reparto de tierras y la repoblación, efectuada por habitantes procedentes de Cantabria, País Vasco y Galicia, que llegaron por la Ruta de la Plata. La población no conoció una evolución especial hasta el siglo XVI. A partir de esta fecha fue prosperando gracias sobre todo a su privilegiada ubicación junto al río y su cercanía a Sevilla. El siglo XVIII fue un periodo de crecimiento económico en toda la zona, del que también disfrutó, gracias a las nuevas explotaciones agrícolas.

Ayuntamiento de Pedrera

  • ES.41280.AUT0056
  • Entidad colectiva
  • 1813

En los tiempos de la dominación árabe la villa era una aldea o alquería uniéndose a Estepa, como anejo, en la Reconquista. El nombre de Pedrera se debe a que, en tiempos medievales, la villa se convirtió en una suministradora de balas de piedra para aquellos primeros cañones de artillería que usaban munición de piedra, alcanzando un renombre en esta materia por la excelente calidad de las canteras pedrereñas, que se dedicaron a la elaboración de estos proyectiles. Otra versión conocida es que para la restauración del castillo de Estepa y para la construcción de la calzada que llevaba de Estepa a Sevilla se pusieron en explotación las canteras de Pedrera para sacar el material necesario. De aquí pudo surgir el actual nombre de este municipio de la sierra sur sevillana.   En 1557, Pedrera obtuvo el privilegio real para poderse constituir como ayuntamiento propio, independizándose de Estepa, y pasando a ser villa. A principios del siglo XIX, al suprimirse los señoríos jurisdiccionales, dejó de pertenecer al Marquesado de Estepa, convirtiéndose en Ayuntamiento Constitucional.

Ayuntamiento de Salteras

  • ES.41285.AUT000001
  • Entidad colectiva
  • 1834

En tiempos de la invasión y dominación musulmana, no pasó de ser una alquería árabe, como otros muchos pueblos del Aljarafe, que fue engrosándose con nuevos caseríos hasta formar la villa. Tras la conquista cristiana por Fernando III a mediados del siglo XIII y el consiguiente repartimiento del lugar entre la corte y huestes conquistadoras, la aldea empieza a ser conocida como Salteras, y su término pertenecería, en su mayor parte, al cabildo municipal hispalense. En 1443 es considerada 'calle, guarda y collación de Sevilla', según privilegio otorgado por el rey Juan II (1405-1454), concediéndole fueros y franquicias propias.En el siglo XVII, fue repoblada por Juan Federigui, caballero sevillano que adquirió este lugar.En el año 1641, Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares, compra la villa, convirtiéndose en señor de Salteras. Posteriomente pertenecerá a la Casa de Alba. La Constitución de 1812 pone fin al sistema concejil y da paso al Ayuntamiento Constitucional, aunque este cambio no será efectivo hasta la proclamación del Estatuto Real de 1834, tras el breve paréntesis iniciado en 1820 con el pronunciamiento de Riego. En el nuevo sistema, el único alcalde es elegido mediante sufragio directo y restringido.

Ayuntamiento de Santiponce

  • ES.41288.AUT0061
  • Entidad colectiva
  • 1846

Una vez vencidos los africanos en la actual Alcalá del Río, el general Publio Cornelio Escipión fundó la villa de Itálica que, en principio, estaba destinada a los veteranos de guerra. Corría el año 206 antes de Cristo, y nacía así la primera ciudad romana fuera de los límites de la península italiana. Con el tiempo esta localidad fue cobrando prestigio, grandeza y carácter de zona residencial. La gran expansión se produjo en el siglo II después de Cristo: dos familias de Itálica, enlazadas en la genealogía, daban al mundo los que serían emperadores de Roma: Marco Ulpio Trajano (52-117) y su sucesor Publio Elio Adriano (76-138). Con Trajano y Adriano como dueños del mundo civilizado, Itálica se desarrolló muy por encima de lo que había sido hasta ese momento. Con la llegada de los visigodos, la cultura mediterránea se vino abajo. En el siglo X se la cita como ciudad abandonada y expoliada con el nombre de “Talica”. Posteriormente, en la Baja Edad Media se le conoce como “Campos de Talca”. Despoblada del todo tras la Reconquista en 1.248, la mora Talika -las casas que habían quedado de la ciudad- se extinguió. A finales del siglo XIII, con la construcción del monasterio de San Isidoro del Campo, se reedificó como aldea bajo el nombre de San Geroncio, del que evolucionó la denominación actual -Sancti Geronti, Sanctioronci, Santiponce. Por su proximidad al río padeció durante siglos frecuentes riadas y en una de ellas, acaecida el 20 de diciembre de 1603, quedó sepultada bajo las aguas para siempre. Los vecinos supervivientes buscaron la protección de los monjes del monasterio de San Isidoro del Campo, quienes le cedieron las tierras más altas que poseían.

Ayuntamiento de Umbrete

  • ES.41292.AUT000001
  • Entidad colectiva
  • 1834

Según algunos autores, como Serrano Ortega, parece ser que el sitio geográfico que hoy ocupa Umbrete pudiera haber sido la antigua OSCA, de fundación turdetana. También hay constancia de su etapa romana que debió ser floreciente, habiéndose acuñado moneda autónoma. La actual villa pudiera tener su origen en la época de dominación musulmana como importante alquería, denominada OMBRET.El avance castellano bajo medieval pasaba por la conquista del valle del Guadalquivir. Una vez que ésta tuvo lugar, su hijo Alfonso X “el sabio”, sobre el año 1261 cede Umbrete, al Cabildo Eclesiástico y al Arzobispo hispalense Don Remondo a cambio de 3.000 maravedíes de juro sobre las rentas reales de Tejada, Aznalcázar y Sanlúcar la Mayor. Sin embargo, esta donación quedó en suspenso por conflictos debido a la cotitularidad del Arzobispado y el Cabildo. Un año después , celebrada la concordia entre Don Remondo y el cabildo, Umbrete quedó en manos del arzobispo. Los benimerines asolaron el Aljarafe por lo que Umbrete hubo de ser repoblada de nuevo por “carta de población” que otorgó el arzobispo Don Fernando II Gutiérrez de Tello. Los primeros pobladores fueron doce hombres a los que se le encargó que poblasen su aldea y que plantasen viñas y encinares. Los pobladores debían dar al Arzobispo la novena parte libre de toda costa. Durante el siglo XV la iglesia de Sevilla tiene pleno dominio sobre Umbrete. La llegada a la mitra hispalense del arzobispo D. Luis Salcedo y Azcona tuvo implorantes repercusiones en la localidad. Bajo sus auspicios se construyen la Iglesia Ntra. Sra. de Consolación y se reforma el Palacio arzobispal, que se convirtió en la segunda residencia de los arzobispos hispalenses sobre todo en verano. Tras la desamortización de los bienes eclesiásticos el arzobispado pierde el dominio sobre Umbrete aunque conservas la titularidad del Palacio

Ayuntamiento de Valencina de la Concepción

  • Entidad colectiva

En 1987, por el Plan de organización y descripción de Archivos Municipales de la Diputación Provincial de Sevilla, tuvo lugar la primera organización del fondo, llevada a cabo por Agustín Pinto Pabón y Mª Pilar Romero Domínguez, quedando ubicado el Archivo Municipal en la planta baja del mismo edificio sede del Ayuntamiento (Plaza Nuestra Señora de La Estrella, nº 1).En 1992, tras las obras de remodelación del Ayuntamiento, se trasladó a un depósito instalado en la primera planta de la Casa de Cultura, en Plaza de España, nº 9. El Pleno del Ayuntamiento aprobó el 16 de enero de 2002 unas 'Normas de funcionamiento del Archivo Municipal' por las que se consolida su adhesión al Plan de organización de Archivos Municipales de la Diputación Provincial de Sevilla. A partir de los nuevos trabajos de incorporación y organización de documentos emprendios entonces, se habilitó un segundo depósito, instalado, de forma poco recomendable, en la primera planta del Ayuntamiento. Hubo que esperar hasta el año 2006, año en que, tras unas obras de reforma de las instalaciones del edificio, se trasladó este segundo depósito a la planta baja. Mejor ubicación para el sistema de estanterías compactas con que está equipado, aunque aún con escasas disponibilidades de espacio.Con fecha 16 de junio de 2010 la Diputación de Sevilla y el Ayuntamiento de Valencina suscribieron un convenio de colaboración para la gestión de los archivos municipales de Ayuntamiento de municipios de menos de 10.000 habitantes.

Ayuntamiento de Villamanrique de la Condesa

  • Es.41295.AUT000001
  • Entidad colectiva
  • 1834

En 10 de junio de 1253 fue concedida la villa por Alfonso X el sabio a Pelay Correa, maestre de la orden de Santiago, con algunos heredamientos para veinte monteros reales (que constituirían el llamado Barrio de los Monteros). Por las mismas fechas Íñigo López de Horozco adquiriría en el término una extensa propiedad, que tras repoblarla daría origen a la aldea de Gatos.En 1399, Juan Sánchez, contador mayor del rey, adquiere del arzobispado de Sevilla las aldeas de Chilla y Gatos, uniéndolas con el núcleo principal.En 1539, Carlos I obtiene de Clemente VII unas bulas autorizando la separación de la encomienda de Mures de las propiedades de la orden, y permitiendo su venta a Francisco de Zúñiga y Guzmán, duque de Béjar.A mediados del s. XVI las posesiones pasan a Álvaro Manrique de Zúñiga, el constructor del palacio terminado en 1577, para quien crearía Felipe II el marquesado de Villamanrique cambiando la localidad su antigua denominación de Mures por la de 'Villamanrique de Zúñiga'. El nombramiento del marqués como virrey de Nueva España le traslada a México en 1585. El título, el palacio y las posesiones de los Zúñiga pasarían al conde de Altamira, siendo incautados durante la ocupación napoleónica para el patrimonio del estado (13 de marzo de 1810) y devueltos al marquesado en 1813, tras el retorno de Fernando VII, pero la supresión del régimen señorial del municipio, al igual que en toda España, permanece, manteniéndose el régimen de Ayuntamiento inaugurado por la Constitución de 1812, aunque el cambio a Ayuntamiento Constitucional, no será efectivo hasta la proclamación del Estatuto Real de 1834, tras el breve paréntesis iniciado en 1820 con el pronunciamiento de Riego. En el nuevo sistema, el único alcalde es elegido mediante sufragio directo y restringido.En 1841 tiene lugar una amplia enajenación de bienes por parte del conde de Altamira, entre otros el edificio de la actual casa consistorial, adquirido por el Ayuntamiento a tal efecto. En 1850 el conde de Altamira vende al duque de Montpensier la casa palacio y la dehesa de Gatos, volviendo a venderse ésta, junto a la casa molino, en 1877 a Luís Felipe Alberto de Orleans, conde de París, familia que detentaría las posesiones de Villamanrique hasta su paso a manos de la infanta Esperanza de Borbón, princesa de Orleans Braganza, volviendo a renombrarse la localidad, ésta vez como 'Villamanrique de la Condesa', denominación oficial desde junio de 1916 en que tuvo lugar dicho cambio en honor de Isabel Francisca de Orleans y Borbón, condesa de París.

Ayuntamiento de Villanueva de San Juan

  • ES.41296.AUT000001
  • Entidad colectiva
  • 1835

No tenemos constancia de otras culturas hasta la época de la denominación romana por los restos como cerámica, monedas, etc. encontrados a pocos kilómetros del centro urbano. Durante las época musulmana, la situación de esta zona en lo que se conoció como banda morisca, entre los reinos cristianos y los musulmanes dio lugar a la creación de un lugar, no muy lejano del actual núcleo urbano, y que podría considerarse el primer antecedente de este, llamado “El Jaral”, con carácter seguramente militar.Cuando en el año 1562, el rey Felipe II concede el Ducado de Osuna a D. Pedro Girón de la Cueva, que era V Conde de Ureña, comienza una nueva etapa de la historia no sólo de esta comarca de Osuna sino de toda la parte de Andalucía que domina el mencionado Duque. A principios del siglo XIX, tras la abolición de los señoríos, muchas aldeas y pedanías deciden independizarse del las Villas y Ciudades a las que pertenecían. Villanueva participa también de este movimiento y decide luchar por su separación del ayuntamiento de la villa de Osuna a la que pertenece. Tras soportar durante un período de unos 12 a 14 años unas cargas económicas que arruinan a muchos vecinos de la Aldea, y después de cumplimentar los trámites oportunos, se constituye en ayuntamiento propio en octubre de 1835. A partir de aquí ya es Villanueva dueña de su destino.

Ayuntamiento de Villanueva del Ariscal

  • Es.41297.AUT000001
  • Entidad colectiva
  • 1834

En estas tierras se constata la presencia del hombre desde tiempos remotos, aunque los vestigios arqueológicos más importantes son de época romana. Los árabes fundan una alquería agrícola (Talastar) que poco a poco adquiere mayor importancia. Cuando los cristianos conquistan este territorio en 1248, el rey Fernando III el Santo (en el Repartamiento de Sevilla) se lo concede a la Orden Militar de Santiago. Durante el reinado de Alfonso X el Sabio, la población es denominada Villanueva Aliscar. El primer documento escrito como testimonio de Villanueva, data de 1253. El 28 de febrero de 1253 Alfonso X el Sabio dona a Don Pelay Pérez Correa, maestre de la Orden de Santiago, y a su Orden, la aldea de Villanueva del Aliscar con todas sus pertenencias, salvo losmolinos de aceite que se reservaba el rey, bajo cuyo señorío estuvo hasta el año 1537. El 5 de noviembre de 1334 es la fecha del segundo documento, en orden de antigüedad, que se conserva referente a Villanueva. Mediante este documento descubrimos que el maestre, que por entonces regía la Orden de Santiago Vasco Rodriguez, había cedido la aldea de Villanueva a Doña Elvira, esposa de Don Alfonso Cofre Tenorio, almirante mayor de la mar en el reino castellano, habiéndoselo entregado con todos sus derechos y rentas a cambio de que Doña Elvira poblase la villa con labradores. La cesión se hizo bajo la condició de que , una vez efectuada la repoblación, ella pudiera mantener el señorio del lugar durante todos los días de su vida, debiendo volver con todas las mejoras introducidas en ese tiempo al dominio señorial de la Orden de Santiago una vez que Doña Elvira falleciese. A finales del siglo XIV la Orden de Santiago convierte Villanueva en centro administrativo y judicial de los lugares a la Orden del Aljarafe. La autoridad eclesiástica de Villanueva dependía del Priorato de San Marcos de León. El 22 de diciembre de 1537 se realiza el proceso de la venta del Señorío al Conde de Gelves, convirtiéndose en señorío. En el siglo XVII se le concede a Leonor de Portugal, vizcondesa de Torquemada, el título de Marquesa de Villanueva, que ostenta su familia hasta la abolición de los señorios en el siglo XIX. Los siglos XIX y XX son los que corresponden a los años en que Villanueva pasó a depender de la jurisdicción político-administrativa ordinaria, tanto en lo civil como en lo eclesiástico, ya que también en esta centuria dejó de pertenecer al priorto de San Marcos de León y pasó a la jurisdicción del arzobispado de Sevilla; y en ella ha permanecido incluida hasta nuestros días.

Ayuntamiento de Villanueva del Río y Minas

  • Entidad colectiva
  • 1809 - 2018

Al hablar de la historia de Villanueva del Río y Minas lo primero que debemos destacar es la singularidad de la localidad pues está formada por diversos núcleos poblacionales amalgados con el tiempo, en el que destaca Villanueva del Río, el pueblo matriz del actual municipio. La Mina , asentamiento surgido a mediados del siglo XIX en torno a una importante cuenca hullera y el enclave de "El Carbonal", construido para la plantilla de una importante fábrica. También se le ha conocido como Villanueva de las Minas o Minas la Reunión.
Durante la época romana, Villanueva del Rio fue un importante puerto fluvial. Durante la dominación musulmana el territorio quedó despoblado por lo que tras la reconquista se tuvo que construir la villa de nuevo y pasó a denominarse Villanueva. Posteriormente fue feudo del Duque de Alba quedando como testimonio de ello el edificio en ruinas junto a la iglesia de Santiago el Mayor.Su economía se basaba en la agricultura del olivar y la pesca de los albures que subían por el Guadalquivir hasta Alcolea y Lora. Esta situación comienza a cambiar en el siglo XVII al descubrirse las minas de carbón. Felipe III autoriza a que el carbón mineral sea llevado en barcazas hasta Sevilla. En esta zona surgirá un poblado minero y con el tiempo se transformará en la barriada de La Mina y parará a llamarse Villanueva de Las Minas. En el siglo XIX, las minas de la zona adquieren gran importancia y el gobierno del Estado decide atender las peticiones del barrio minero que era el que tenía el poderío econónico y acaba por convertir a este barrio en cabeza del municipio. En 1944 queda registrado en el BOE del 22 de diciembre el cambio del nombre de Villanueva del Río a Villanueva del Río y Minas.
En cuanto a la zona de "El Carbonal" destacar que toma esa denominación a comienzos del siglo XIX cuando se construyó un gran almacén de carbón junto al río Guadalquivir, con objeto de acumular el mineral para su posterior tralado en barcazas carboneras. En 1817 el primer barco de vapor que surco las aguas de dicho río, llamado "Real de San Fernando " y perteneciente a la Compañia de Navegación del Guadalquivir, llevaba carbón de estas minas para las principales fundiciones y fábricas militares de Sevilla. Por último, destacar que la mina seguiría funcionando has 1973, año en que se decretó su cierre pese a las protestas de sus trabajadores.

Casa Cuna

  • ES.41063.ADPSE.AUT0009
  • Entidad colectiva
  • 1558/1973.1984

En 1558 se crea en Sevilla, convocada en la Santa Iglesia Mayor, la Hermandad del Patriarca San José y de Nuestra Señora del Amparo. Sus fundadores fueron el arzobispo de Sevilla Fernando Valdés y el vicario general Juan de Obando, con la finalidad de recoger a los recién nacidos abandonados en la ciudad. En 1590, al unirse la hermandad a la Cofradía del Dulcísimo Nombre de Jesús, establecida en el convento de San Pablo, pasaría a ser regida por el Cabildo de la Catedral. En 1627, por iniciativa del cardenal Diego de Guzmán, se realizaron grandes reformas en su funcionamiento. La congregación primitiva se transforma en una junta, de la que formaban personalidades eclesiásticas y civiles, instituyéndose como protectores y presidentes de la misma a quien estuviese al frente de la diócesis. La nueva junta proporcionó una casas en la calle Federico de Castro, aunque el centro ocuparía distintas sedes hasta que se ubicó en la calle Cuna. Los niños eran depositados en el "torno", entregados "en mano" o bien, cuando se habían recogido en pueblos o en hospitales, trasladados desde ellos con su certificado de bautismo.

Durante los siglos XVIII y comienzos del XIX la institución atravesó momentos de gran precariedad, pero en este siglo la asistencia a los necesitados se seculariza pasando a la Junta Municipal de Beneficencia. En este nuevo contexto desparecía en 1837 la junta de doce vocales, sustituida el 8 de abril de 1838 por una Junta de Señoras Protectoras Conservadoras de los niños expósitos, fundada por el gobernador Serafín Estébanez Calderón con la Diputación, el Ayuntamiento y la Junta Municipal de Beneficencia. Esta junta de señoras estaba integrada por un grupo nobiliario, que procuraba recursos para mejorar y organizar la casa. Posteriormente se atribuyó a la Junta Provincial de Beneficencia la administración de la casa y se dejó a la sociedad de señoras la misión protectora de los niños expósitos y de la fundación. Así pues, aquéllas cuidaban de que las nodrizas lactaran a los niños por sí mismas, aconsejaban sobre la higiene de los niños y problemas de lactancia. Desde diciembre de 1838 se hacen cargo del régimen interno del establecimiento una primera fundación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl compuesta por cinco hermanas siendo su superiora sor Francisca Ustariez. Una real orden de 3 de abril de 1846 prevee la creación de "hijuelas" dependientes de la casa provincial y otra de 1848, circular de 3 de abril, establecía la Casa de Expósitos como centro benéfico provincial junto al Hospital de San Lázaro y el Hospicio y por la Ley de Beneficencia de 20 de junio de 1849 y su reglamento de 14 de mayo de 1852 se crearon las hijuelas en las cabezas de los partidos judiciales de Utrera, Carmona, Écija, Morón, Cazalla y Osuna. La referida ley de 1849 privaba a las señoras de la mayor parte de sus atribuciones, quedando como la mas importante el cuidado de los niños externos que las señoras nombradas al efecto seguirían atendiendo por parroquias. Por real decreto de 6 de julio de 1853 se instituyó al frente de la casa central una junta administrativa nombrada por la Diputación Provincial, compuesta por un director, un secretario contador y un depositario. Los expresados cargos eran desempeñados gratuitamente por personas caritativas y de buena posición social. El director sería el jefe del establecimiento y el supervisor de la sociedad de señoras. Desde 1855 con la ley de desamortización de ese año y hasta 1859 se pusieron en venta las fincas que poseía la Casa de Expósitos tanto en Sevilla como en los pueblos.

El decreto de 17 de septiembre de 1868 suprime las juntas de beneficencia y la Ley Provincial de 20 de agosto de 1870 reasume las competencias de beneficencia a favor de las diputaciones provinciales, pasando a depender la Casa de Expósitos de la Diputación Provincial de Sevilla. El servicio del establecimiento siguió confiado a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Asimismo formaban parte del personal las nodrizas internas, las amas externas de lactancia y las externas de destete. Desde 1886 la Diputación Provincial se encargaría de la administración directa de los establecimientos benéficos. Las antiguas juntas encargadas del gobierno de las instituciones continuarían, pero sólo con el carácter de juntas directivas. El presidente y vicepresidente de la junta de gobierno habrían de ser diputados provinciales. El personal de oficinas quedaba refundido con el de la secretaría de la Diputación. La casa acogería a niños abandonados, hijos de madres solteras, de casadas fruto de relación extramatrimonial, de viudas pobres, de viudos con hijos recién nacidos, de matrimonios sin recursos, madres sin suficiente leche para criar o que por necesidades de trabajo no pudieran atenderles. Los niños expósitos eran asistidos en la casa central y en sus seis hijuelas desde el día de su ingreso hasta que cumplían la edad de seis años, que pasaban al Hospicio. En 1913 la Junta de Señoras Protectoras y Conservadoras de Niños Expósitos de Sevilla promueve la construcción de un nuevo edificio en unos terrenos de la Huerta de San Jorge, cedidos a tal efecto en tal año por su presidenta Regla Manjón Mergelina, condesa de Lebrija, en los que el arquitecto Antonio Gómez Millán contruirá en 1914 un magnífico ejemplo del estilo regionalista. A la bendición de la capilla en 1924 asistieron el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia. Hay que destacar el impulso del pediatra José González-Meneses Jiménez, director de la casa en 1919. Desde 1938 hasta 1989 la congregación responsable y encargada del cuidado de esta residencia eran las Hermanas de la Caridad.

Entre los años 1971 a 1987, impulsada por su director, el pediatra Ignacio Gómez de Terreros, la actividad del centro se orienta prioritariamente a la promoción de las adopciones. La institución terminará desapareciendo como tal en 1987 y siendo sustituida por la labor de los Servicios de Atención a la Infancia de la Diputación Provincial en colaboración con la Junta de Andalucía. El edificio que fuera su sede fue cedido en mayo de 1990 por la Diputación de Sevilla a la Fundación San Telmo, institución independiente sin ánimo de lucro para el desarrollo económico y empresarial del sur de España.

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